Coordinador Equipo Nariño Visible: Gustavo Montenegro Cardona Editor Internacional: Carlos Augusto Villota Diseño Gráfico: Christian Daniel Sánchez Lozano Web Master: Oscar Daniel Estrada, Mario Benavides Fotografía: Javier Vallejo Díaz, Álvaro Santander Palacios, Byron Álvarez Muñoz, Dario Villota Villota, Borja Paladini, Eric Bauer, Camilo Rosero, Emmanuel Fontalvo, Javier Ómar Ruiz. Colaboradores: Carolina Santacruz, Martha Lucia Muñoz, Edgar Bastidas Urresty, Nicolás Restrepo Caicedo, Victor Pantoja, Marco Tulio Benavides Acosta, Dalia Delgado Burbano, Liliana Paz Ortega, Mabel González, Martín Latorre, Ayda Pantoja, Consuelo López, María Elena Ordóñez, Francisco Lagos, Camilo Chávez Ordoñez, Martha Pantoja Rosero, Esperanza Aguilar Martínez, Lina Muñoz, Vanesa Coral, Willian Narvaez, Gisella Checa, Ginna Ximena Chacón, Jim Jairo Torres, José A. Aguilar PSJ, Miguel Garzón Arteaga, Arturo Fidel Díaz, Ilich Ruíz Reinel, Luis Eduardo Calpa, Luis Ponce, Leomar Arévalo Recalde, Juan Carlos Santacruz, Manuel Ruiz Parra, Orfa Marina Ascuntar, Julián Sabogal Tamayo, Diego Díaz Velásquez, Elizabeth Salas Muñoz, Ricardo Morillo Acosta Agradecimientos: Fundación Instituto Mayor Campesino - Programa SUYUSAMA; Fondo Mixto de Cultura. Impresión: Casa Editorial El Tiempo. Dirección: C.C. Sebastián de Belalcázar - Torre A - Of. 301 Teléfono: 3013571892 *e-mail:
[email protected] Web: www.vocesdenarino.com Las ideas expresadas son responsabilidad de los autores. Periodismo con Identidad Regional Editorial “Voces de Nariño es Uribista” A En las páginas de Voces de Nariño sacamos portadas siguiendo la filosofía editorial, una abuela sandoneña de 105 años tejiendo sombreros sin usar gafas o una mujer cambiando llantas de un camión o un científico acompañado de una líder campesina o un cura ejemplo de persona y ser humano por sus acciones o una ilustración donde invitamos al voto responsable, al voto limpio y transparente, o como la última portada que hoy tienen en sus manos, tres chicas jóvenes, una negra, otra india y otra mestiza, representando las tres etnias de nuestro departa- mento, mostrando que los seres humanos somos y valemos por lo que llevamos adentro, por nuestras acciones y convicciones y nunca por el color de la piel, entre tantas portadas que hemos regalado a nuestros/as lectores y lectoras. Nuestra filosofía editorial reza claramente que las páginas de Voces de Nariño solamente serán para mostrar y brindar como ejemplo a ciudadanos/as que hacen sentirnos orgullosos/as de ser nariñen- ses y colombianos. No apoyamos la publicidad que invita a consumir licor legal, cuando en realidad lo que se debe invitar es a consumir licor, pero con responsabilidad; para que nuestros jóvenes sean conscientes que el con- sumo desaforado e irresponsable de alcohol tiene nefastas consecuencias para sus vidas personales, familiares y sociales y que se entienda que una de las mayores causas de la violencia intrafamiliar y los embarazos en adolescentes, es precisamente que nuestros jóvenes consuman bebidas embriagantes de manera descontrolada, creyéndose grandes, in- cluso adultos. Tampoco vendemos publicidad que fomente es- téticas femeninas unilaterales, mostrando cuerpos esbeltos, cuando no muchas veces anoréxicos; la mujer es mucho más que un cuerpo escultural. El valor real de una mujer es lo que piensa, hace y eje- cuta por sus propios medios. Promovemos la equi- dad de género, la igualdad de deberes y derechos en las familias, estamos convencidos que el fomento de otras masculinidades y otras feminidades son el primer paso para que la violencia contra la mujer y los/as niños/as de nuestro departamento y país des- aparezcan para siempre. Vender publicidad política pagada para Voces de Nariño no es un principio democrático por dos razo- nes: una, todos/as los políticos no tienen el capital para pagar y dos, cuando alguien paga exige qué y dónde debe salir, generando una publicación con un marcado direccionamiento proselitista. No cobrar brinda la posibilidad y la libertad de preguntar, no lo que el medio quiere, sino más bien, lo que la ciuda- danía desea conocer de sus candidatos/as. Ese es el deber ser de la comunicación al servicio de una localidad, una región o un país. Este principio cobra mayor valor en un departamento como Nariño, don- de paradójicamente siendo una región tan rica en recursos naturales, agrícolas y turísticos, somos el departamento más pobre de Colombia, superando únicamente a nuestros hermanos del Chocó. Es ne- cesario votar a conciencia y sobre todo tener claro que vender el voto es igual a vender a sus hijos/as, sus familias, sus sueños y el futuro de todos/as. Y claro, esta política y filosofía editorial tiene adep- tos y también todo lo contrario. Razón por cual es la mayor fortaleza y al mismo tiempo la mayor debilidad. Voces de Nariño es un proyecto de emprendi- miento social que sueña con un departamento y un país donde la corrupción sea solo un mal recuerdo, la violencia una pesadilla que llega a su fin y donde la ética, los valores y principios ciudadanos sean el motor para construir otra visión de sociedad. Un país en equidad, con derecho a la salud, a la educación, la recreación y con oportunidades reales de trabajo, una Colombia respetuosa de sus ciudadanos/as, un país donde nuestros hijos e hijas tengan las mismas oportunidades. Esperamos con estas breves palabras haber res- pondido y dejado claro lo que somos y lo que no somos como medio de comunicación. Así nos dijeron en nuestra página de Facebook del periódico. Como no puede ser de otra manera, públicamente y como fundador y di- rector de Voces de Nariño, quiero contestar a esta persona a quien entiendo perfectamente en su apreciación, pues lo que públicamente no se da a conocer no existe. Seguramente esta persona escuchó rumores o comentarios y es bueno salir al paso y en la editorial impresa. A este ciudadano, a quien agradezco su comentario y a Nariño en gene- ral, pues seguramente habrán numerosas personas que se preguntarán ¿qué es Voces de Nariño?, es sano y respetuoso responder. Ustedes, nuestros/as lectores/as, la razón de ser de este medio de comunicación, serán al final quie- nes respondan si somos o no Uribistas, pues nuestra filosofía no nos permite la discusión abierta y frontal, creemos más en los hechos, en las evidencias y hay 19 ediciones impresas donde hemos demostrado lo que somos, pero principalmente lo que no somos. Voces de Nariño es un medio de comunicación con enfoque educativo que emerge a la luz públi- ca promoviendo principios sociales de democracia, justicia y equidad; la comunicación al servicio de la construcción de un mundo mejor, donde la paz, el respeto por el otro, la solidaridad y el trabajo coope- rativo y en equipo, sean el común denominador en las actuales y futuras generaciones. Esta política editorial inquebrantable de este medio de comuni- cación es la mayor fortaleza y al mismo tiempo es el mayor de los problemas. Nacimos en diciembre de 2008, 42 meses y 19 ediciones, más 7 Ediciones Especiales. Altos y bajos como en cualquier iniciativa emprendedora. Y segui- mos aquí, pero no lo hemos logrado solos. Primero, gracias a Dios, segundo gracias a personas, institu- ciones y empresas que desde un principio han apos- tado por esta filosofía editorial; tercero, aquellos/as ángeles de la guarda que aparecen cuando menos se esperan, son como esa luz al final de túnel, que brillan y dicen “sigan adelante”, esas voces que lle- gan cuando parece que todas las puertas se van cerrando. No terminaría de mencionarlas, pero cada uno/a sabe lo que le corresponde de este sueño editorial independiente. Pero sí es pertinente decir que esto/as ciudadanos/as, nunca pidieron nada a cambio, jamás de sus bocas salió una palabra exi- giendo una portada, una entrevista a ellos/as o en su defecto que apoyemos en las páginas del periódico a un amigo/a suyo. Han sido colaboraciones trans- parentes, sus anuncios salen, pero nunca preguntan ¿en qué página del periódico van a salir? Igualmente las instituciones que han creído en esta filosofía edi- torial que apuesta desde diciembre del año 2008 por un cambio cultural en Nariño, tampoco han condi- cionado sus acuerdos interinstitucionales a exigirnos que debe salir una página o anuncios promoviendo sus intereses institucionales u empresariales. Gra- cias, mil gracias de todo corazón.