Desde hace algunos meses ha cambiado mi forma de trabajar, de la forma clásica de ir a diario a la oficina y quedarme algún día en remoto (o el típico “¡los miércoles teletrabajo!”) a quedarme trabajando en remoto e ir a la oficina en casos muy puntuales y necesarios. Es lo llamado remote first y cada vez es una práctica más extendida en ciertos ámbitos como puede ser el desarrollo de software gracias a los avances de la tecnología y la facilidad que tenemos para desarrollar nuestro trabajo en cualquier sitio con las únicas herramientas de un portátil y una conexión a internet.
Una de las muchas excusas que nos ponen o nos ponemos a nosotros mismos para no trabajar en remoto es que es imposible hacer equipo o cultura de empresa trabajando lejos del resto de compañeros.
En esta charla quiero explicar mi experiencia y demostrar que esto no es así y dar unas pautas muy simples para conseguir hacer equipo igual o mejor que de forma presencial.
Ya seas tú el que trabaja en remoto, todo tu equipo, otro compañero o tus empleados, hay que tener claros unos conceptos para que más que afectar negativamente esta forma de trabajar, sea una mejora en la productividad, comunicación y ejecución.