El código fuente es el causante de la mayor parte de los defectos y vulnerabilidades del software, y lo peor de todo es que tradicionalmente estos problemas se detectan demasiado tarde, aumentando los costes y desmotivando a los equipos.
La inspección continua de código tiene como objetivo resolver todos los problemas derivados de los métodos tradicionales de aseguramiento de la calidad y seguridad con el objetivo de detectar los problemas a tiempo, e incluso resolver los defectos y vulnerabilidades antes de que aparezcan (si, aunque pueda parecer increíble).