Internet ha crecido monumentalmente en las últimas dos décadas, y la web se ha convertido en cotidianidad para acceder a información de manera rápida y eficaz. Los aspectos en la interfaz de un sitio web (o cualquier aplicación web) destacan en funcionalidad y comodidad, pero cuando el enfoque principal es limitado a crear una experiencia atractiva dirigida a un grupo selecto de usuarios, olvidándose de ser usable para todos e imponiendo barreras en el acceso universal del contenido; la web ha terminado por ser exclusiva e inaccesible.
Así como existen programas que logran el acceso y uso universal de las aplicaciones desde el sistema, se han establecido estándares y tips para un contenido más inclusivo en la web, pequeños detalles que hacen flexible la experiencia del usuario bajo uno de los medios de comunicación más usados a nivel mundial.