musicales. Hubo una diferencia de opiniones respecto a lo que es una buena exposición, pero no lo exterioricé. Algunas tenían mucho texto, pocas imágenes y los alumnos leían el texto, no lo contaban. Hubo un momento en el que la profesora no se encontraba en clase y les corregí ese aspecto. Luego cuando volvió ella les dijo que era una presentación buena. No hubo ningún comentario ni por mi parte ni por la de los alumnos. En Música de 5ºA de Primaria dispongo de una hora para dar clase. Hago ejercicios rítmicos y un ejercicio de distensión que resulta que les motiva y les gusta. Es una clase a la que les cuesta expresarse y hacer cosas “fuera de lo normal” pero esta actividad que es de imitación haciendo cosas no convencionales, resulta gustarles. En otros quintos hago expresión corporal a espejo, resulta gustarles mucho. Me piden que lo haga con ellos más veces y esto me alegra mucho por una parte y por otra me siento incómoda por la profesora. En otro sexto de primaria hacemos ritmos con vasos, y además unos ritmos que se llaman Cups. Consigo que les salga muy coordinado. Resulta muy divertido tanto para ellos como para mí. En clase ordinaria, estoy con la tutora en un examen (en su clase de 5ºA) y alumno me llega a cuestionar diciendo que estoy ayudando a otro niño. Me defiendo y la tutora me da la razón, a lo que el alumno cuestiona también a la profesora. Hecho que me da que pensar, ya que es la profesora que tiene durante todo el curso. Pero lo achaco a un ataque de rebeldía.