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CORRECCIONES PAU PLATÓN

CORRECCIONES PAU PLATÓN

Correcciones de algunos exámenes PAU correspondientes al filósofo PLATÓN en el distrito universitario de Asturias

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Juan Ramón Tuñil

March 05, 2012
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  1. Corrección examen Logse Septiembre 2001/Junio (transición) 2005 2º de Bachillerato

    Karl Popper, Conjeturas y refutaciones Las ideas y el conocimiento como reminiscencia 1. Explique el significado que poseen las expresiones “anamnesis”, “mundo de nuestra experiencia”, “mundo real” y “episteme” en el contexto de la filosofía de Platón. (2 puntos) “Anámnesis” es un término griego que podemos traducir por “recuerdo” o, mejor, “reminisciencia”. Es un término característico de la filosofía de Platón, pues este autor defiende una epistemología innatista, y por lo tanto cree que todo conocimiento en realidad es previo a la experiencia; y que los contenidos de la experiencia sólo sirven para recordar y sacar del fondo de nuestra alma los conocimientos olvidados. (Volveremos sobre esto en la pregunta 2). “El mundo de nuestra experiencia” es para Platón el mundo de la experiencia sensible, el mundo que se conoce por medio de los sentidos. Lo característico de Platón es que no lo considera la fuente ni el fundamento del verdadero saber ni del verdadero conocimiento, por ser una mezcla de “ser” y “no-ser”. “El mundo real”, la fuente del verdadero saber y el verdadero conocimiento, es un mundo superpuesto al anterior, un mundo donde residen las ideas de las cosas (también sobre estas cuestiones volveremos más adelante); ideas que son solo accesibles a la inteligencia y al razonamiento, y sin embargo, constituyen la verdadera realidad, por ser eternas e inmutables y no estar sometidas ni a cambio ni a transformación; son puro “ser”, sin mezcla de “no-ser”. “Episteme” es otro término griego que podemos traducir por “conocimiento”. De lo dicho anteriormente se deduce que el auténtico conocimiento, para nuestro autor, no es el conocimiento del “mundo de nuestra experiencia”, accesible a los sentidos, sino del “mundo real”, es decir, del mundo de las ideas, accesible a la inteligencia y la razón. 2. Desarrolle brevemente el contenido del texto, destacando la diferencia entre la teoría platónica del conocimiento que Popper tilda de “epistemología optimista” y la que considera como “epistemología pesimista”. (3 puntos) [Presentación] Nos encontramos ante un texto de uno de los principales comentaristas de Platón, el filósofo austríaco Karl Popper, en cuya obra La sociedad abierta y sus enemigos realizó profundas críticas sobre su pensamiento político. En la obra que nos ocupa ahora, Conjeturas y refutaciones, nos va a explicar su teoría del conocimiento o epistemología, así como las modificaciones que esta teoría del conocimiento sufrirá a lo largo de su obra. [Idea general] En el primer párrafo nos determina con claridad en qué consiste la epistemología platónica: conocer es recordar. El mundo sensible lo único que hace es despertar en nosotros el recuerdo o la reminiscencia de las verdades eternas e ideales contempladas en otra vida. Evidentemente, esto supone admitir, por una parte, que el verdadero conocimiento es el conocimiento de las ideas y no de los objetos sensibles (como ya dijimos en la pregunta anterior); por otra parte, dar por sentado que el alma es eterna, imperecedera e inmortal y que tuvo la posibilidad de contemplar en otra vida esas mismas ideas eternas, imperecederas e inmortales. Esto se aprecia bien cuando afirma que todas las naturalezas son afines y están emparentadas; en este caso se refiere al alma y las ideas. [Epistemología optimista] En el segundo párrafo, Popper nos comenta que esta visión es muy optimista: la verdad está al alcance de todos los seres humanos y se manifiesta ante ellos de tal modo que la podamos recordar y reconocer. Demuestra este punto de vista en el tercer párrafo, donde se nos cuenta el famoso caso del esclavo ignorante (de un diálogo de transición, el Menón), capaz de demostrar el teorema de Pitágoras al ser sometido a un proceso de “ironía” y “mayéutica”. Este simple ejemplo no hace sino reforzar este optimismo: todo ser humano, por miserable o ignorante que sea, tiene, en el fondo de sí mismo, el deseo de aprender y reconocer las verdades. Esto es coherente con su antropología: toda alma caída en el olvido y la ignorancia tiene la posibilidad, sin excepción, de levantarse hacia la verdad. [Epistemología pesimista] Pero en el cuarto párrafo Popper nos cuenta que en sus obras de madurez, concretamente en La República, Platón cambió su optimismo epistemológico por un pesimismo radical, pues empieza a creer que sólo unos pocos elegidos podrán acceder al conocimiento. Y nos lo ejemplifica con el famoso “Mito (o alegoría) de la Caverna”: la mayor parte de los seres humanos prefieren vivir en las sombras, y aún si se les sacara a la luz del sol, a la fuerza, éste les cegaría; es decir: que ya no están en condiciones de reconocer la verdad en cuanto la vean, como el esclavo del Menón. ¿Por qué modificó su punto de vista? Popper no lo menciona, pero nosotros lo sabemos. Se debe a sus continuos fracasos en sus repetidos intentos por articular un régimen político verdaderamente justo (según
  2. Corrección examen Logse Septiembre 2001/Junio (transición) 2005 2º de Bachillerato

    Karl Popper, Conjeturas y refutaciones Las ideas y el conocimiento como reminiscencia él, claro está). Ello le fue llevando a posiciones cada vez más intransigentes y totalitarias, hasta afirmar que una sólo una élite especial con conocimiento verdadero de lo que es la justicia, debe gobernar; y gobernar sobre una masa fundamentalmente ignorante y sometida a las pasiones concupiscibles. Esto será lo que desarrollaremos con más detalle en la pregunta siguiente. 3. Amplíe la referencia que Popper hace en el último párrafo del texto a los “elegidos” que pueden alcanzar la verdad, relacionándola con la teoría del conocimiento y con la teoría política que Platón trato de ilustrar mediante la “famosa alegoría de los prisioneros de la caverna”. (3 puntos) [Contamos la teoría epistemológica en relación al Mito de la Caverna] La teoría del conocimiento platónica supone una ascensión de tipo dialéctico desde el mundo de las imágenes y sombras confusas, pasando por las percepciones para saltar al mundo de los conceptos matemáticos, a las ideas puras y a la Idea de Bien que está en su cima. La alegoría de la caverna representa todos estos niveles estableciendo distintas condiciones humanas y distintos objetos de conocimiento: los seres encadenados y lo que logran salir; los objetos del interior y sus sombras, y los objetos del exterior iluminados por el Sol. [Conviene desarrollar aquí la diferencia entre pistis y eikasía, noesis y dianoia; y entre doxa y episteme] [Explicamos el lugar que ocupan en esa epistemología los “elegidos”] El interés de esta alegoría reside precisamente en que, de acuerdo con lo que Platón nos decía en el Menón, cualquiera que saliera fuera, o se le diera esa oportunidad, no se vería cegado por el Sol, ni querría volver al interior de la cueva, sino que reconocería la verdad y la recordaría. Sin embargo, en La República nos dice que sólo unos pocos elegidos pueden recorrer ese camino dialéctico de conocimiento. [Y explicamos también por qué son “elegidos”] ¿Por qué? ¿Qué tienen de especial esos elegidos? Lo podemos explicar con facilidad. Los elegidos son antropológicamente diferentes de los otros seres humanos, porque su alma intelectual es más abundante, fuerte y poderosa que la de los que se ven atrapados en las sombras. Los que se ven atrapados en las sombras se encuentran en esa situación por la mayor fuerza o abundancia de su alma irascible, y sobre todo, concupiscible. Esas almas les hacen pegarse a la realidad sensible y les impiden despegar hacia lo inteligible y suprasensible, hacia lo más alto y elevado. Con un lenguaje contemporáneo, podemos decir que Platón se convierte en un determinista genético: sin la posesión de una inteligencia determinada, es imposible acceder al saber. [Conclusión: los elegidos son los que deben gobernar] En cualquier caso, la conclusión es bien clara: al no poder remontarse desde la oscuridad de la ignorancia hacia la luz del conocimiento, ignoran totalmente que sea el bien, la justicia, la felicidad, la armonía y el resto de ideas objetivas que deben regular la convivencia política. Por lo tanto, no es legítimo que gobiernen, que posean poder y mando y tomen ninguna decisión importante para el gobierno de la polis; por el contrario deben estar sometidos a quienes sí tienen este conocimiento. [Las funciones de las distintas clases sociales] Los que poseen esos conocimientos, los que completan la ascensión dialéctica y la anamnesis son los filósofos, los sabios, los únicos que pueden y deben gobernar. Y el estado se debe configurar de acuerdo con esas ideas eternas, perfectas e inmutables, que esos filósofos han adquirido. La opinión y los deseos de aquellos que no hayan salido de la cueva, no cuentan, porque en realidad desconocen lo que es bueno para ellos. A lo que deben dedicarse es a trabajar y, en el mejor de los casos, a pelear en defensa de la polis; los elegidos serán quienes les dirán lo que es bueno para su felicidad. [Comentario: ideología antidemocrática y totalitaria] Aquí apreciamos también como su pesimismo epistemológico lo que hace es fundamentar una visión radicalmente antidemocrática y anti- igualitaria; en realidad se está criticando la idea de los sofistas de que se puede proporcionar educación política –y por tanto, derechos políticos- a todo el mundo: justo lo que él mismo defendió en el Menón. Según defiende Popper en la obra citada en la pregunta 2, La sociedad abierta y sus enemigos, estas teorías políticas suponen incluso la primera elaboración una concepción totalitaria del Estado que acabarán por desembocar, en el siglo XX, en los sistemas nazis, fascistas o estalinistas. Con la interpretación de Platón que nos proporciona en este fragmento, parece que no se le puede quitar la razón.
  3. CORRECCIÓN EXAMEN LOGSE JUNIO 2003 Cuestión 1. En este texto

    podemos apreciar el característico uso platónico de los conceptos. “Lo igual en sí mismo” debe entenderse en contraposición a las distintas cosas que percibimos como iguales por nuestros sentidos. Éstas últimas nunca son del todo y perfectamente iguales, pero las comparamos entre sí por relación a “lo igual en sí mismo”. “Lo igual en sí mismo” en realidad es una Idea Platónica, es la Idea de Igualdad. Por lo tanto, todo “lo que es en sí”, de forma perfecta e inmutable, puro ser, no cambiante, al margen de la imperfección de las cosas sensibles, es una Idea a la que estas cosas hacen referencia. Cabe destacar que lo peculiar de la teoría de Platón es considerar que estas Ideas tienen existencia ontológicamente diferenciada y separada de las cosas. La “reminiscencia” es la teoría del conocimiento platónica. Equivale a la expresión griega “anámnesis”, que significa recuerdo. Para Platón conocer es recordar. El alma humana, en una existencia previa, contempló de forma inteligible las Ideas; la percepción sensible de los objetos despierta en ella este recuerdo. Evidentemente, también se trata de un punto de vista innatista acerca del conocimiento. La mente, al nacer, no es una “tabula rasa”. Y con ello vamos al concepto de “almas”. Frente a la visión fisiológica de su predecesores, que consideraban al alma una función orgánica y no defendía concepciones dualistas, Platón distingue tres tipos de alma (más adelante se precisará con más detalle). Una de ellas, la racional, es de carácter y naturaleza opuesta al cuerpo, porque es inmortal y eterna y fue capaz de contemplar en otras vidas, las Ideas; Ideas que medio olvidó al encarnarse en un cuerpo. Esta es la base antropológica de su epistemología, sobre la que volveremos en la cuestión 3. Cuestión 2. Nos encontramos aquí ante un fragmento de uno de los más importantes diálogos de madurez de Platón. Se trata del Fedón, dedicado específicamente a desarrollar sus teorías antropológicas citadas anteriormente.
  4. CORRECCIÓN EXAMEN LOGSE JUNIO 2003 El mismo título nos lo

    indica: el tema principal del fragmento es el intento de demostrar la inmortalidad del alma a partir del hecho constatable (según él) de que conocer es recordar, por lo que el alma debe preexistir al cuerpo. El método, por otra parte, el característicamente platónico. Sócrates, su alter ego, somete a un acoso irónico y mayéutico a su interlocutor para que éste acabe haciendo suyos sus puntos de vista. Las partes en las que podemos dividir el esquema lógico de su argumentación vendrían a ser las siguientes: en una primera parte, se afirma que el conocimiento de los objetos sensibles siempre nos remite al concepto que involucra su comprensión. Si vemos cosas iguales, las vemos así porque implícitamente utilizamos el concepto de igualdad. Pero no es posible desarrollar el concepto de igualdad a partir de las cosas iguales, sino que las vemos iguales porque lo poseemos ya antes de percibirlas. Así que este tipo de conocimiento es previo a la percepción; es incluso previo a nuestro conocimiento. Esta es la primera conclusión que Sócrates-Platón obtiene de Simmias. (Esta parte llega hasta el “así es”). En la segunda parte, a continuación, se nos plantea una pregunta y dos posibilidades. La pregunta es ¿cómo adquirimos estos conocimientos? Y las opciones son las dos siguientes: o bien nacemos sabiéndolo (igual que un pájaro nace sabiendo hacer su nido) o que lo aprendimos pero lo olvidamos (parcialmente). Esto que acabamos de desglosar llegaría hasta la intervención “¿cuál de las dos explicaciones… etc.?”. A continuación, Sócrates-Platón niega uno de los dos términos de la disyunción: no podemos nacer sabiéndolo, porque sino todo el mundo tendría estos conocimientos, y eso no es así; de hecho, es preciso despertarlos. Así que Simmias debe admitir, de no muy buena gana, que nuestra alma (racional) no nació aprendida: tuvo que aprenderlo primero La tercera parte comienza entonces por la pregunta que nos lleva a la conclusión: “¿cuándo han adquirido nuestras almas el conocimiento…etc.?”. Y de nuevo otra disyunción: o cuando nacimos, o antes. Cuando nacimos, no, responde Simmias, así que antes. Pero esto implica necesariamente la inmortalidad y preexistencia del alma; quod erat demonstrandum. Cuestión 3. En esta pregunta se valora especialmente la cantidad de conocimientos sobre la teoría de las Ideas y su buen orden en la explicación. Pero puesto que la pregunta nos dice que la relacionemos con el texto, es preciso relacionarla a partir de la epistemología. El esquema general sería el siguiente: la teoría de las Ideas da una explicación metafísica total de la realidad. Consiste en esto y lo otro, y supone que el verdadero conocimiento es el de las Ideas ¿Cómo conocerlas? Por varios caminos complementarios; el que se menciona en el texto es la anámnesis, etc., pero hay otros. Y evidentemente, también se ve en el texto se complementa con sus concepciones antropológicas dualistas, etc. Cuestión 4. afirma que imposible porque ya sea por refieren a adquirida antes de la y recordada a ya sea por partir de aunque no son y posteriormente lo que implica adquirido antes de la perteneciente a y también Sócrates- Platón las cosas iguales la igualdad “lo igual en sí” “lo que es en sí” no es un saber general nacer con ello percepción sensible su inmortalidad haberla contemplado anteriormente olvidado los objetos sensibles la preexistencia del alma
  5. Corrección Prueba PAU Junio 2004 Platón: las ideas o universales

    Bachillerato Logse Los problemas de la filosofía, Bertrand Russell Algunas consideraciones generales sobre las pruebas PAU: Madurez: la PAU de filosofía, es, como su mismo nombre indica, un examen de filosofía; pero también, y sobre todo, una prueba de madurez reflexiva y coherencia en la exposición sobre asuntos filosóficos. Dicho con otras palabras, en este examen no se esperará de vosotros que lo sepáis todo –en Junio, con todo el temario de todas las asignaturas del curso…- pero sí que sepáis sacar partido a los contenidos de que por aquel entonces dispongáis en vuestra memoria. Por lo tanto: no importa no saberlo, todo, e incluso no importa no saber mucho, pero no cabe ningún error de bulto, ni confusiones en la comprensión; lo que se sepa, hay que saberlo bien; la ignorancia está permitida, pero los errores graves, no. Contextualizar: por eso, en el examen, será muy importante contextualizar. Es un examen de historia de la filosofía, por lo que habrá que situar, siempre que se pueda, los asuntos en su tradición filosófica anterior, para ver su sentido y significado; y también sus derivaciones filosóficas posteriores. La impresión que se causa de madurez, de dominio razonado de la materia, es así mucho mejor y más solida. Así pues, tengámoslo claro: siempre situándonos, siempre presentando, contextualizando y relacionando las ideas, siempre explicándonos con sencillez, y hasta simplicidad si no sabemos mucho, pero con coherencia y sentido. Mostrar siempre una modesta y prudente confianza en uno mismo causa una impresión mucho mejor que un montón de información desordenada. Presentación: reviste mucha mayor importancia que en los exámenes que hacéis en clase con profesores que os conocen y saben de vuestros defectos y de vuestras virtudes. El examen será leído por personas que no saben quién sois. La mejor tarjeta de visita es, pues, un examen pulcro, con márgenes amplios y sin tachones –por favor: antes un elegante tachón con una línea fina que el abominable emplasto del tippex mancillando el papel-. Un examen en el que, con sencillez y educación, se van introduciendo las ideas y las explicaciones, pero nunca de golpe y porrazo, como si interpeláramos a voces a alguien que no nos ha sido presentado. Se trata, en cualquier caso, de generar una predisposición positiva en quién nos va a leer, que es como si nos estuviera escuchando. 1. El concepto de “idea” (que no tiene el significado que le damos en el lenguaje cotidiano) es fundamental en el pensamiento platónico: se trata de la esencia, el elemento común, el concepto o noción general; pero entendiéndolo siempre de manera ontológicamente separada de las cosas o actos particulares. Estas cosas o acciones “participan” de una idea común; puesto que para ser lo que son, han de acercarse en mayor o menor medida a la idea que les da sentido (así todos los actos justos participan de la idea de justicia; y la imitan, en cuanto que se parecen (pero no son) a ella. Las Ideas (desde ahora usaremos las mayúsculas para denominarlas, según es costumbre), puesto que tienen existencia ontológicamente separada, constituyen una realidad diferente del mundo sensible; una realidad jerárquicamente más importante, y también más real y verdadera. Esta realidad metafísica es el mundo suprasensible, puesto que no es objeto de la percepción sensible, sino de la inteligencia racional. El mundo de los sentidos, por el contrario, es común: la actividad perceptiva es natural y espontánea, y todos, sin reflexión ni actividad racional, podemos acceder a sus contenidos. 2. El tema fundamental del texto, como viene indicado en su título, es el de explicar en qué consiste una Idea en la filosofía de Platón. Podemos diferenciar en él tres partes que se corresponden con bastante precisión con los tres párrafos de que consta: En el primer párrafo, Russell comienza por explicarnos en qué consiste propiamente el concepto platónico de idea, haciéndolo a la manera socrática, mayéuticamente, es decir, partiendo de ejemplos particulares de justicia (y de blancura), para remontarse inductivamente a la Idea de Justicia. A continuación introduce una aclaración fundamental: las Ideas deben entenderse de forma ontológicamente independiente y separada, puesto que son eternas e inmutables. En el segundo párrafo nos comenta que su teoría de las Ideas implica una concepción dualista de lo real, en la que el mundo suprasensible se sitúa como más valioso y verdadero que el mundo sensible (de tal forma que no es raro extraer de su teoría conclusiones místicas que intenten acceder a ese mundo mediante revelaciones o intuiciones místicas). En el último párrafo vuelve al concepto de Idea; nos aclara que este concepto ha sufrido muchas transformaciones y cambios de sentido desde que Platón lo formulara, y que la mejor forma de entenderlo desde el punto de vista lógico o epistemológico, ha de ser como el de concepto “universal” respecto de los objetos “particulares” de las sensaciones. 3. La Teoría de las Ideas de Platón es el pilar fundamental de su filosofía, y por dos motivos que podemos diferenciar bastante bien: en primer lugar, porque mediante la teoría de las ideas pretende dar una
  6. Corrección Prueba PAU Junio 2004 Platón: las ideas o universales

    Bachillerato Logse Los problemas de la filosofía, Bertrand Russell explicación coherente de los viejos problemas de los presocráticos, especialmente el de poder conocer la realidad siendo así que el objeto de la comprensión ha de ser estable, esencial y permanente, mientras que la realidad (sensible) se nos muestra como algo mutable y perecedero (en otras palabras, conciliar a Heráclito con Parménides). Y también de dar un sentido coherente a la vieja pretensión socrática acerca de la objetividad de los valores morales respecto del relativismo sofístico. En segundo lugar, porque el edificio metafísico de la Teoría de las Ideas es el fundamento de todas las ramificaciones de su filosofía: ética, antropología, epistemología y, muy especialmente, la que será su principal pretensión filosófica: la política; porque no cabe olvidar que en Platón toda su gigantesca armonización metafísica de lo real a partir de las Ideas tiene por objeto situar en él de forma coherente al estado y al individuo. En cualquier caso, Platón considera, pues, que las Ideas constituyen la verdadera realidad. Partiendo de las explicaciones del texto de Russell, podemos añadir que por Idea Platón entiende muchas cosas diferentes y a veces contradictorias [completar con los contenidos de las páginas 6 y 7 de los apuntes]. De esta concepción dualista, debemos obtener todas sus consecuencias ontológicas y epistemológicas [completar con un resumen y/o análisis del cuadro de la página 13]. Todo el sentido crítico, ético y político, de la Teoría de las Ideas, se puede comprender de forma muy gráfica a partir de su célebre Mito de la Caverna [introducir aquí los contenidos y los análisis de las páginas 10 y 11]. En cualquier caso, la importancia de la teoría de las ideas en el pensamiento posterior es fundamental [aquí deberías introducir contenidos de los que todavía no dispones: la interpretación cristiana de Platón, fundamentalmente con San Agustín; su interpretación lógica con los universales y Guillermo de Ockham; sus consecuencias políticas elitistas y la crítica de Popper…]. 4. distingue Ej:Idea de Justicia Ej: actos justos son participadas por participan de afirma la existencia de en el que se perciben formado por participan de que por como llamados y son ej.: Platón Mundo Sensible Mundo Suprasensible Ideas inmutables mutables universales particulares sensaciones Platón Mundo Suprasensible esencias o naturalezas comunes universales o Ideas inmutables e indestructibles justicia blancura imitación Mundo de los Sentidos cosas actos justos objetos blancos
  7. Corrección Prueba PAU Junio 2004 Platón: las ideas o universales

    Bachillerato Logse Los problemas de la filosofía, Bertrand Russell participan de las ideas de defiende donde existen donde existen aue por participan son basados en las constituyen que muestran los podemos llegar al conocimiento de lo desde los que por por ejemplo afirma que actualmente igual es constituyen formado por separada de distinto de causa de ya que es mediante que tiene por ejemplo la teoría de las Ideas de Platón dos niveles de existencia ascensión dialéctica y mística Ideas imitación real Mundo Suprasensible sentidos del ser humano eternas e inmutables objetos particulares apariencias Mito de la Caverna mundo sensible Bertrand Rusell la idea de Platón esencia común objetos que la poseen inmutable la justicia y los actos justos El mundo inteligible “universal” particulares imitación y participación Concepto actual de “idea” Muchos otros significados
  8. Corrección Prueba PAU Sept. 2005 Las Ideas, la dualidad alma-cuerpo

    y la inmortalidad del alma Bachillerato Logse Fedón 78a - 80b, Platón 1. “Lo bello en sí” es uno de los conceptos más característicos de la filosofía platónica. En realidad se trata de una Idea, es decir, de la Belleza en sí misma, pero no como una mera abstracción sino separada de las cosas y existente de forma independiente. La Idea de Belleza se contrapone a la imperfección de la multitud de cosas (parcialmente) bellas. “Cuerpo/alma” es otra de las características contraposiciones dualistas de Platón. Resume su concepción antropológica: el cuerpo es lo empíricamente visible del ser humano, corruptible e imperfecto; el alma sería la parte invisible e incorruptible, accesible sólo a la intelección racional. Por eso lo “perceptible” por los sentidos es únicamente aquello sensible y cambiante, lo que es y no es; lo que verdaderamente es en sí mismo, esencial y permanente, es aquello “inteligible”, accesible sólo a la aprehensión racional por medio de la inteligencia... 2. El tema fundamental del texto es el intento platónico de demostrar la inmortalidad del alma. Este intento se lleva a cabo a partir de un diálogo entre Sócrates y un interlocutor llamado Cebes, diálogo de carácter más bien mayéutico que irónico. (Cabe precisar, a este respecto, que la inmortalidad del alma no era una idea común ni mayoritaria en el pensamiento griego de su época; volveremos sobre ello). Teniendo esto en cuenta, podríamos dividir el texto en tres partes fundamentales, que vendrían a ser las siguientes: [1ª parte]. Un planteamiento inicial de la cuestión en la que se plantea la existencia de dos tipos generales de entes, los simples y los compuestos, con dos tipos de cualidades, el descomponerse y el no descomponerse, y la necesidad de saber cuáles de esas características han de atribuirse, en el caso del ser humano, a su cuerpo y a su alma. Se correspondería al primer párrafo, o mejor, a la primera intervención de Sócrates. [2ª parte]. Una segunda parte, más compleja, que es el núcleo de la argumentación, ya que ocupa casi todo el texto restante (salvo la última intervención de Sócrates). En esta segunda parte se razona de la forma siguiente, en tres pasos sucesivos: [A]. En primer lugar, se defiende que las cosas que no se modifican y siempre se encuentran del mismo modo son las simples; las que cambian y se transforman, son las compuestas. Con ejemplos concretos: lo Bello en sí es una cosa simple; las cosas bellas son compuestas. [B]. En segundo lugar, se afirma que las cosas cambiantes se captan por medio de los sentidos, mientras que las cosas que no cambian y permanecen idénticas, se captan por medio de la inteligencia; por lo que las primeras son visibles y las segundas, invisibles. [C]. Y en tercer lugar, se afirma que el cuerpo es afín a lo visible, y el alma a lo invisible; o lo que es lo mismo, que el cuerpo es afín a lo que es y no es, y el alma a lo que siempre es idéntico a sí mismo. [3ª parte]. Por lo tanto, ya sólo queda extraer, deductivamente (en este caso, la mayéutica procede inductivamente para establecer la verdad de las premisas del razonamiento), la conclusión. Si las premisas son verdaderas, a Cebes no le queda otra alternativa que admitir, como le indica Sócrates, que el alma es eterna e inmortal (y una larga serie de atributos emparentados: incorruptible, insoluble, etc.) y el cuerpo corruptible y mortal (soluble, multiforme, etc.). 3. Aunque nos encontremos ante un texto que procede de un diálogo cuyas motivaciones fundamentales son antropológicas, y en el que se establecen las tesis platónicas fundamentales sobre la naturaleza del ser humano, conviene tener presente que estas ideas no se pueden comprender globalmente sin hacer referencia a su teoría de las ideas. ¿Por qué? Porque su teoría antropológica es radicalmente dualista, al igual que la teoría metafísica de las ideas lo es. Del mismo modo que el mundo se divide en dos partes de valor desigual (cosas-ideas), también el ser humano queda dividido en dos partes de cualidades radicalmente diferentes (cuerpo-alma). Vayamos por partes, y comencemos por la teoría de las ideas. Intenta ser una respuesta a las preguntas sobre la comprensión del mundo de los presocráticos y a los litigios pendientes con los sofistas.[Aquí podemos extendernos más o menos, pero en cualquier caso, hay que contar la teoría de las ideas y hacer referencia a los conceptos que aparecen en el cuadro posterior al mito de la caverna, en el que se habla de los grados del ser]. Todo este radical dualismo ontológico y epistemológico será aplicado por Platón a continuación a todos los aspectos de su pensamiento, desde la ética y la política a, por supuesto, la antropología. Platón es, por tanto, un dualista antropológico radical. Pero conviene situar este dualismo en su tradición [es preciso mencionar las concepciones anteriores sobre el alma y sus influencias órficas y pitagóricas así como de la enorme influencia posterior que tendrá la adaptación cristiana de ese dualismo; y que ése sea el motivo de que a nosotros sus ideas nos resulten habituales y poco originales].
  9. Corrección Prueba PAU Sept. 2005 Las Ideas, la dualidad alma-cuerpo

    y la inmortalidad del alma Bachillerato Logse Fedón 78a - 80b, Platón No obstante, Platón recoge elementos de su tradición al distinguir varios tipos de alma, y recoger las ideas psicológicas y fisiológicas (de carácter inmanente) a la vez que las ideas teológicas y religiosas de carácter trascendente en su concección global del ser humano.[Aquí habría que desarrollar su teoría del alma, hablar de los tres tipos, y, si diera tiempo, de sus virtudes respectivas]. Una vez comentadas estas cuestiones, sólo nos quedaría pasar revista a las distintas demostraciones que sobre la inmortalidad del alma, realiza Platón en este diálogo y en algunos otros (como el Menón o la República). En este texto, el argumento fundamental que utiliza es el del parentesco y afinidad que se puede establecer entre el alma y las ideas. [Se explica este argumeno y se valora.] No obstante, Platón utilizó varios argumentos diferentes [se pasa revista al resto de los argumentos que aparecen en los apuntes, valorándolos]. En cualquier caso, Platón nunca los consideró argumentos definitivos, sino más bien persuasivos. En esa línea, incluso, construyó un hermosísimo mito en el que se enlazan todos los motivos que venimos desarrollando en esta pregunta, y que para muchos contemporáneos suyos tendría mucho más valor que los argumentos anteriores. [Aquí vendría bien un resumen comentado del Mito del Carro Alado, en el que fuéramos interpretando sus elementos alegóricos]. 4. Mapas conceptuales. Ejemplo 1: mediante distingue entre que son que son a las que se llega a las que se llega a través de a través de como son dualismo que es que es humano y mortal la inteligencia los sentidos el cuerpo divino e inmortal cosas inmutables cosas cambiantes simples Sócrates Platón compuesto s el alma
  10. Corrección Prueba PAU Sept. 2005 Las Ideas, la dualidad alma-cuerpo

    y la inmortalidad del alma Bachillerato Logse Fedón 78a - 80b, Platón 4. Mapas conceptuales. Ejemplo 2: por medio de defendía una constituida por que son que son y se perciben y se aprehenden por por divino como pasa con humano inmortal mortal frente a uniforme como pasa con multiforme inteligible irracional indisoluble soluble idéntico distinto juntos forman el iguales cosas compuesta s variables el alma cosas simples invisibles Platón visibles el cuerpo razonamient o inteligente los sentidos Sócrates dualidad el ser
  11. Corrección Prueba PAU Junio 2007 Ideas y cosas sensibles, cantidades,

    conocimiento y opinión Bachillerato Logse La República, Libro V, 478-479, Platón Conviene realizar algunas consideraciones sobre este examen: Grado de dificultad: aparentemente, este es un examen difícil; más difícil al menos, que los otros dos corregidos en casa. No es probable que la otra opción de la prueba PAU sea más difícil; el consejo más conveniente es el de elegir en función de la facilidad del texto antes que por la afinidad o el mejor conocimiento del autor. Interpretación de un fragmento: hay algunas partes del texto aparentemente muy enrevesadas; más adelante se verá que son de fácil interpretación (una de ellas, incluso, lleva unas aclaraciones a pie de página). Lo adecuado, en estos casos, es interpretarlos ad sensum, es decir, por el sentido global del párrafo donde van insertados, puesto que, al fin y al cabo, el examen siempre habrá de ser un texto coherente que exponga una determinada teoría o un determinado razonamiento de forma ordenada. (Yo apostaría que no tanto para facilitar la realización del comentario, como para facilitar su corrección). Cuestión 1. El concepto de “participación” es uno de los conceptos fundamentales del pensamiento de Platón, puesto que sirve para vincular el mundo de los objetos sensibles con el mundo de las Ideas. Este texto es fiel a este característico dualismo platónico, pues plantea una contraposición entre el mundo de lo que es y no es, de los objetos de la opinión, y el mundo del conocimiento, el que propiamente es el ser, de las ideas inteligibles. Pues bien: las cosas, además de imitar a las ideas que son su causa ejemplar (una mesa imita la Idea de mesa), también participan de ellas; una mesa de madera participa de la idea de madera en la medida en que no es el único objeto “de madera”; también un cucharón participará de ésta idea, o una cabaña o un hórreo. Respecto a las parejas de conceptos en oposición, Platón las entiende de la manera siguiente: los objetos sensibles mezclan en sí mismo el ser y el no ser, en cuanto que están sometidos a cambio y transformación. Una persona bella, lo es y no lo es, en la medida en que no todo en ella es bello (es bella, pero tiene una fea voz, o un feo carácter; es y no es bella, pues); sólo la Idea de Belleza es puro y auténtico ser, sin mancha ni vestigio de no ser. Por eso, aunque puede haber, y de hecho hay, una multitud de cosas bellas, sólo una cosa es lo bello en sí: la idea de belleza (las cosas participan de ella, en mayor o menor medida). Los que creen que todo lo que se puede saber sobre la belleza está en las cosas bellas, creen que saben, pero su conocimiento no es sino mera opinión acerca de los datos de sus sentidos. Conocer la belleza es acceder intelectualmente al conocimiento de “lo bello en sí”, mediante un proceso racional. Cuestión 2. En este texto, perteneciente al diálogo más importante e influyente de la obra de Platón, en su etapa de mayor madurez filosófica, La República, se aprecia lo característico de su estilo: Sócrates somete a un despiadado proceso dialéctico de mayéutica a Glaucón, personaje afín al movimiento sofístico para convencerlo de sus propias tesis epistemológicas. ¿Cuáles son éstas? En el texto se aprecian con claridad en la primera intervención de Sócrates: se trata de demostrar que el mundo que participa del ser y el no ser (el mundo sensible del cambio y la transformación) no puede ser objeto de verdadero conocimiento, sino de opinión. Para demostrar esta tesis ante un interlocutor que, para recibir una educación sofística, muestra una escasísima combatividad, Sócrates-Platón argumenta en varios fases que bien podríamos considerar la segunda parte del fragmento. En primer lugar, sostiene que es falsa la tesis de que lo único que existe sean las múltiples cosas buenas, justas o hermosas, y que lo bueno o lo justo o lo hermoso no sea una sola cosa subsistente por sí misma [más adelante, cuando estudiemos a Guillermo de Ockham, veremos que esta postura se denominará nominalismo – frente a quien defiende la existencia de los universales]. A continuación va desarrollando una serie de ejemplos que van echando por tierra la tesis nominalista: en el mundo sensible, todo aparece mezclado, y es una combinación de ser y no-ser. Pongamos por caso una obra de teatro bella o hermosa; seguro que absolutamente todo en ella no es bella, y a lo mejor parte de su escenografía es fea. Entonces, esa obra de teatro es y no es (respecto de la belleza); es bella y no lo es (por completo y en todas sus partes). Sócrates-Platón va añadiendo nuevos ejemplos: una cantidad es el doble de otra cantidad. Por lo tanto, parecería que no hay en ella “no-ser”. Pero es que esa cantidad es el doble de otra cantidad, pero respecto de otra cantidad diferente, es la mitad. Así que es y no es una cantidad doble, del mismo modo que la obra de teatro es y no es fea… Y las cosas grandes y pequeñas, las ligeras y las pesadas, pueden ser sujetas al mismo criterio: un potro es ligero en comparación con un caballo percherón, pero es pesado en comparación con una pita; el caballo pues, es y no es ligero… En este momento, y tras esta especie de reducción al absurdo, Sócrates ya se encuentra preparado para ir endosándole sus conclusiones a un Glaucón totalmente rendido. En primer lugar, que las cosas del mundo
  12. Corrección Prueba PAU Junio 2007 Ideas y cosas sensibles, cantidades,

    conocimiento y opinión Bachillerato Logse La República, Libro V, 478-479, Platón sensible, al encontrarse a medio camino entre el ser y el no ser (entre la luz y la oscuridad –hay un momento en que implícitamente se hace referencia a la caverna), no son conocibles, sino solo opinables (no pueden, pues, ser objeto de episteme, sino de doxa); en segundo lugar, que han de ser captadas por la “potencia intermedia” (es decir, por los sentidos, y no por la razón y la inteligencia, potencia o capacidad superior del alma; la potencia inferior sería la que capta el placer sensible); y sobre todo, y en tercer lugar, que quienes saben de los objetos del mundo sensible y no de las ideas, piensan que tienen conocimiento, pero en realidad solo tienen opinión. ¿Por qué llegados a este punto, decimos “sobre todo”? Porque esta es una clara andanada dirigida contra los sofistas, cuyo saber se basa en una concepción puramente empirista –y relativista- de lo real; concepción que intentan enseñar ¡cobrando!, y sobre la que quieren construir la base de la política democrática –no siempre- en Atenas. Cuestión 3. La teoría de las ideas es el fundamento de la filosofía del Platón. Es una teoría metafísica de excepcional riqueza, a partir de la cual pasará a desarrollar, de forma coherente, el resto de su pensamiento. ¿En qué consiste, pues, dicha teoría? Pasaremos a explicarla a continuación. La teoría de las Ideas de Platón intenta ser una respuesta definitiva a todas las líneas de pensamiento abiertas en la filosofía presocrática, especialmente tras las aportaciones de Parménides, sobre la posibilidad de comprender el mundo del cambio y el conocimiento de lo que realmente es y permanece. [Desde aquí, vamos desarrollando la teoría, tal y como encontramos en las páginas 5, 6 y 7 de los apuntes]. Pero esta teoría tiene unas clarísimas consecuencias epistemológicas. No hay más que pensar en su exposición alegórica en el Mito de la Caverna [a continuación, se desarrolla dicho mito]. Este Mito, para ser convenientemente comprendido, requiere ser completado por la alegoría de la línea, alegoría que nos precisa todo su profundo sentido epistemológico [a partir de aquí, desarrollo de los contenidos del cuadro de la página 13; los contenidos acerca de cómo se llega al conocimiento de las ideas -14 y 15- quizá sean menos importantes, pero hay que citarlos]. En cualquier caso, la metafísica de Platón se proyecta a todos los ámbitos de su pensamiento; pensemos que una de sus consecuencia fundamentales es proponer un modelo político alternativo al democrático, previa demolición del relativismo de los sofistas, y para ello es imprescindible establecer la objetividad ontológica de los valores morales y políticos, y desmontar sus pretensiones de conocimiento (tal y como se hace en la última parte de este fragmento). Cuestión 4. alter ego de como que es demuestra que y no es mediante como es una mezcla de que es y no es y por lo tanto objeto de como y no de que es y no es Sócrates Platón el mundo sensible Ser y No- Ser opinión (doxa) conocimiento (episteme) Una obra de teatro bella una cantidad matemática una cantidad doble una cosa ligera (o grande, etc.) ligera (o su contrario) tres ejemplo ss
  13. Corrección Prueba PAU Junio 2007 Ideas y cosas sensibles, cantidades,

    conocimiento y opinión Bachillerato Logse La República, Libro V, 478-479, Platón
  14. CORRECCIÓN DEL COMENTARIO DE PLATÓN DE JUNIO 2010 OBSERVACIONES: Esta

    corrección intentará ser deliberadamente sencilla, para que tengáis una visión general clara y sintética de lo que hay que hacer. Además de esta corrección, disponéis de otras cinco, más elaboradas, que os servirán de ayuda. 1. [LA PREGUNTA POR LA QUE HAY QUE COMENZAR. Es la pregunta más sencilla, y es simple teoría. Aunque se trate de términos que aparecen en el texto, éste no es más que un simple pretexto. De hecho, “casi” se puede contestar sin haberla leído. Conviene, eso sí, relacionar unos conceptos con otros.] Lo “bello en sí mismo”, o casi mejor, lo”Bello en sí” es un característico concepto platónico. Se refiere a la idea de lo bello, a la forma o el universal de lo bello, que para nuestro autor, posee existencia ontológica independiente y separada de las cosas u objetos sensibles concretos, “la multitud de cosas bellas” a las que se hace referencia en el texto. Estos objetos sensibles pueden ser más o menos bellos, pero jamás pueden aspirar a ser la pura y absoluta belleza en sí misma, la idea de belleza o de lo bello. Pero en la medida en que los consideramos bellos, “participan” de la idea de lo bello, desde su nivel ontológico sensible, material e imperfecto. Por eso, el verdadero conocimiento (“episteme”), para nuestro autor, no se encuentra en ese plano sensible y material, el de los objetos, sino en el nivel ontológico superpuesto a el, en el mundo de las ideas puras. Estas son las únicas que no cambian, permanecen idénticas a sí mismas y son, propiamente, el ser. Los objetos sensibles, aunque nos sirven para elevarnos hacia las ideas citadas (a través de diversos mecanismos que se mencionarán más adelante) no constituyen objeto de verdadero conocimiento, puesto que no son perfectos, son cambiantes, mudables y perecederos. En palabras de Platón, “son y no son”. Son, por tanto, el objeto de la opinión (“doxa”), nivel epistemológico inferior al del conocimiento y que sin embargo muchos, como los sofistas (Glaucón sería un ejemplo de ello), consideran el único posible. [A continuación, toca realizar la pregunta 2, pero en la medida en que ésta es un redacción y explicación del mapa conceptual a realizar en la 4, yo recomendaría, salvo que se tuvieran las ideas muy claras, y la estructura del texto fuera evidente, comenzar por la 4 -realizándola a sucio, en un papel que os proporcionarán-. No obstante, en el examen, será mejor colocarlas por orden] 2. [En esta pregunta hay que resumir y explicar el texto, comentándolo brevemente, y destacando especialmente cuáles son sus partes, y qué tesis o afirmación pretende demostrar. En este sentido, ayuda muchísimo, de puro evidente, el mismo título del texto.] Nos encontramos ante un fragmento de La República, la obra fundamental de Platón, en la que éste desarrolla todas sus teorías fundamentales acerca de la metafísica, la epistemología y la antropología, pero siempre con la finalidad de establecer un sistema político perfecto y acabado, donde se consigan, a la vez, identíficándose, el bien común y el bien particular. Mediante una característica estructura de diálogo, en la que un Sócrates -alter ego de Platón- protagoniza un proceso despiadado de ironía y mayéutica sobre un adversario (el sofista Glaucón, en este caso) sorprendentemente dócil, intenta demostrarnos que sobre las cosas y objetos sensibles no puede haber conocimiento, pues es un niver de existencia intermedio entre el ser y el no ser, sino únicamente opinión. (Estos conceptos ya han sido introducidos en la pregunta anterior). El diálogo comienza con una comparación realizada por Sócrates entre el sueño y la vigilia. Efectivamente, en el sueño, tomamos las cosas imaginarias que aparecen por reales y existentes; cuando despertamos, nos damos cuenta de esa diferencia. Una cosa no es lo mismo que aquello que la semeja: soñar un coche que nos atropella no implica que un coche nos pueda atropellar en sueños, por poner un ejemplo más contemporáneo que el de nuestro autor.
  15. Pues bien: aplicando esta distinción sueño-vigilia (“velar”) a las cosas

    bellas, Sócrates- Platón nos “demuestra” que las cosas bellas no son la verdadera belleza, de la misma forma que el coche del sueño no es el coche que nos puede atropellar cuando vamos por la calle despiertos. Una vez admitida esta distinción por su interlocutor, se dispone a ir endosándole todas sus teorías filosóficas, en forma de conclusiones inevitables, una tras otra: − Existen tres niveles ontológicos de realidad o de existencia: el de lo que es, el de lo que no es y el que se encuentra a medio camino de ambos, entre el ser y el no ser. − Obviamente, el nivel de existencia de lo que no es no puede ser conocido. Es evidente que lo que no es ni existe sólo podemos ignorarlo. − Es igualmente evidente que lo único que puede ser objeto de conocimiento firme, indudable, sólido y consistente, porque es y no puede dejar de ser, no fluctúa, ni cambia ni se transforma, es el mundo de las ideas, de las cosas en sí. − Y por último, pero lo más interesante y paradójico, la afirmación de que el mundo de los sentidos, el mundo empírico de sentido común en el que nos movemos y nos encontramos, es un mundo en el que las cosas (por estar en continuo cambio y transformación, y sólo participar, de forma parcial e incompleta, de las ideas, que son el auténtico ser) son y no son. El mundo real está a medio camino entre el ser y el no ser y por lo tanto sólo puede ser objeto de opinión (“doxa”) y no de verdadero conocimiento seguro (“episteme”). Así, con esta desvalorización del mundo empírico, y de los contenidos y valores que podamos construir sobre él, termina el fragmento. Evidentemente, se trata de un aspecto fundamental del pensamiento platónico, del que se deducirán una serie de importantísimas consecuencias de todo tipo, y muy especialmente políticas (al fin y al cabo, La República es un texto con una clara orientación e interés político: la construcción de un estado perfecto e ideal); pero estos aspectos ya no son el objeto de este comentario. [3. PREGUNTA TEÓRICA. En principio es la más fácil de todas. Sólo exige saberla. Los contenidos a desarrollar se encuentran en las páginas 12 y 13 de los apuntes. Se cuenta todo el rollo, mejor o peor y ya está. Pero ojo: la pregunta dice “enmarque el contenido del pasaje”. Así que tendremos que hacer algo más. Como mínimo, vendría bien tomar en cuenta estos aspectos: − Hacer referencia al texto, al pasaje. Si estamos explicando la “doxa”, citamos la parte del texto donde hace referencia al sueño, y al tomar las imágenes de las cosas por las cosas, y así sucesivamente. − Mencionar su interpretación simbólica y alegórica en el Mito de la Caverna. − Mencionar, además de la teoría epistemológica propiamente dicha, los mecanismos que nos ayudan a ir “saltando de nivel” o subiendo por la línea; los mecanismos que nos permiten adquirir ese conocimiento de lo que “verdaderamente es”. − Destacar, al final de la explicación, que el último propósito del pensamiento platónico, es en realidad el político, y que su teoría epistemológica está al servición de él y es coherente con él. Algo de esto ya se hizo al final de la pregunta anterior.] [4. MAPA CONCEPTUAL. Fue realizado en clase. Hay muchos modelos posibles, y se corrigieron varios. En cualquier caso, tiene que contemplar los tres niveles de realidad, -no ser, ser y no ser, ser- y los tres niveles de conocimiento correspondientes -ignorancia, opinión, conocimiento-; así como la ejemplificación por medio de la analogía sueño-vigilia.]