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Lección 1. INTRODUCCIÓN A LA BIBLIA DIOS Y EL HOMBRE

HombreNuevoGT
February 12, 2017

Lección 1. INTRODUCCIÓN A LA BIBLIA DIOS Y EL HOMBRE

Diplomado en Sagradas Escrituras, Lección 1. INTRODUCCIÓN A LA BIBLIA DIOS Y EL HOMBRE

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  2. 2 SESIÓN 1. INTRODUCCIÓN A LA BIBLIA. DIOS Y EL

    HOMBRE Objetivo doctrinal Reconocer la Sagrada Escritura como Palabra de Dios y el medio para comunicarme con Él. Objetivo vivencial Practicar la lectura y exégesis (explicación, interpretación) de la Sagrada Escritura bajo la guía del Espíritu Santo para hacerla vida y dar testimonio cristiano.
  3. 3 Contenido temático I. Introducción II. Dios nos ha hablado

    1. La Revelación 2. El inicio de la Revelación 3. La Revelación de Dios en el Nuevo Testamento III. Los protagonistas de la Biblia 1. El autor de la Biblia 2. Cómo se fue componiendo la Biblia 3. Fechas de composición 4. Lenguas de la Biblia IV. Dios nos sigue hablando hoy 1. Con las palabras 2. En los acontecimientos V. Diversas actitudes ante la palabra de Dios VI. Resumen VII. Para recordar
  4. 4 Contenido temático I.  Introducción La Biblia no es letra

    muerta o muda. Ella nos interroga, nos interpela, nos anima, nos acusa, nos enseña, nos amonesta. A quien medita la Biblia le pasará lo que a aquellos dos discípulos de Emaús, cuyos corazones ardían al hablarles Jesús por el camino de la vida (cfr. Lc 24, 13-15). No puede acercarse a la Biblia como curioso, sino como creatura ante el Creador, como hijo ante su Padre, como siervo ante el Señor. La Biblia es un libro, no sólo para estudiar, sino para meditar, vivir y transmitir. “Bienaventurados los que oyen la Palabra de Dios y la practican” (cf. Lc 11, 28)
  5. 5 Primero Dios escogió un Pueblo, el pueblo de Israel;

    en él estábamos representados todos los pueblos. Después fundó un nuevo pueblo, su Iglesia, abierto a todas las fronteras de raza, lengua y color. En la Biblia Dios nos habla a todos, sin excepción. Sólo pide oídos abiertos para escucharle, docilidad de corazón para aceptar su Palabra y voluntad decidida para ponerla en práctica, cueste lo que cueste. ¿Qué significa la palabra Biblia? Biblia es una palabra griega que significa libros. Proviene de una ciudad llamada Biblios, donde se fabricaba el papiro para hacer libros. Hoy día, Biblia significa el Libro Santo escrito por hombres, bajo la inspiración y dirección de Dios. No es un solo libro, sino una colección de Libros Sagrados, que narran la historia de la Salvación, es decir, todo el esfuerzo de Dios para salvarnos, para atraernos a Él y formar con Él una comunión de vida y de amor.
  6. 6 Otros nombres: ! Se le llama Sagrada Escritura porque

    trata de asuntos sagrados y religiosos. ! Palabra de Dios, ya que es el mismo Dios el que se comunica con nosotros a través de la Biblia. ! Libro de la Revelación, ya que Dios se nos revela, es decir, corre el velo cuando la leemos; y porque los que la escribieron lo hicieron por medio de la revelación de Dios. No se la inventaron ellos
  7. 7 Es un hecho, sociológicamente comprobado que a lo largo

    de la historia, los hombres de todos los tiempos y culturas han buscado a Dios por medio de sus creencias y sus comportamientos religiosos. El hombre es por naturaleza y por vocación un ser religioso, sensible a lo sobrenatural, de tal forma que viniendo de Dios y llamado hacia Dios, no lleva una vida plenamente humana si no vive libremente su vínculo con Dios (Cfr. CEC n. 44). El hombre que no quiere ser religioso, lo es precisamente por esa voluntad de no serlo. Puede huir delante de Dios, pero no le es posible esquivarlo. El hombre puede alcanzar la certeza de la existencia de Dios, causa y fin de todo, gracias a la luz natural de la razón humana (Cfr. DS 3026), cuando escucha el mensaje de las criaturas y la voz de su conciencia (Cfr. CEC n. 46).
  8. 8 El deseo de Dios está inscrito en el corazón

    del hombre, porque el hombre ha sido creado por Dios y para Dios; y Dios no cesa de atraer al hombre hacia sí, y sólo en Dios encontrará el hombre la verdad y la dicha que no cesa de buscar. San Agustín: ‘Nos hiciste, Señor, para Ti, y nuestro corazón está inquieto hasta que descanse en Ti’. (Cfr. CEC n. 27) De múltiples maneras, los hombres han expresado su búsqueda de Dios por medios de sus creencias y sus comportamientos religiosos (oraciones, sacrificios, cultos, meditaciones, etc.). Dios no hubiera puesto en el corazón del hombre esa necesidad de buscarlo si no lo hubiera hecho capaz de encontrarlo. El hombre, observando el mundo que lo rodea encuentra ciertas pistas que lo llevan al conocimiento de Dios.
  9. 9 El Concilio Vaticano II en la Constitución sobre la

    Divina Revelación (Dei Verbum) recomienda insistentemente, a todos los fieles, la lectura asidua de la Sagrada Escritura para que adquieran la ciencia de Jesucristo, pues desconocer la Escritura es desconocer a Cristo (cfr. DV 25) Algunas dificultades que encontramos en su lectura: 1.  Difícil y compleja 2.  Sin preparación y disposiciones espirituales necesarias 3.  Los textos nos parecen arcaicos y sin aparente interés actual 4.  No entender cómo se puede relacionar con mi vida cotidiana 5.  Algunos se sienten interpelados, resistiéndose al cambio 6.  No considerar que la lectura de la Sagrada Escritura sea necesaria 7.  Es sólo para especialistas.
  10. 10 LECCIÓN 6 ¿CONOCES LA BIBLIA?

  11. 11 Testimonios de que la lectura de algunos pasajes presenta

    dificultades. •  Daniel se interrogaba sobre el sentido de algunos oráculos de Jeremías (cfr Dn 9,2). •  Hechos de los Apóstoles, un etíope del primer siglo se encontraba en la misma situación y reconocía la necesidad de que alguien le explicara (Hch 8,30-35). •  En la 2ª carta de Pedro reconoce que en las cartas del apóstol Pablo se encuentran algunos pasajes difíciles de comprender (cfr 2 Pe 3,16). Preocupémonos del men-saje religioso y leerla con el mismo espíritu de fe con el cual fue escrita, conscientes de que “A Dios hablamos cuando oramos” “a Dios escuchamos cuando leemos sus palabras” (San Ambrosio), pues la lectura de la Sagrada Escritura nos pone en contacto con la auténtica palabra de Dios
  12. 12 Dinámica Preguntas 1.  Cuál es la importancia de la

    Sagrada Escritura. 2.  Porqué leerla. (¿?) 3.  Dificultades que se presentan en su lectura 4.  Qué aportarían para reducir estas dificultades.
  13. 13 La Sagrada Escritura debe ser leída e interpretada con

    el auxilio del Espíritu Santo y bajo la guía del Magisterio de la Iglesia, según estos criterios: • Atendiendo al contenido y a la unidad de toda la Escritura (CEC n. 112) • Leyéndola según la tradición viva de la Iglesia (CEC n. 113) • Respetando la analogía de la fe y la cohesión de las diversas verdades entre si. (CEC n. 114) (cfr CEC, Compendio, n 19)
  14. 14 II DIOS NO HA HABLADO Por una decisión enteramente

    libre, Dios se revela y se da al hombre. Revela plenamente su designio enviando a su Hijo amado, nuestro Señor Jesucristo, y al Espíritu Santo. (Cfr. CEC n. 50) La iniciativa de Dios es la gran diferencia entre el cristianismo y las religiones naturales: El hecho fundamental de nuestra religión es que Dios se nos revela; en las otras religiones se trata del intento del hombre por encontrar a Dios. ¿Y qué intención mueve a Dios a salir al encuentro del hombre? El amor, porque “quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad” (cfr 1 Tm 2,4), es decir, al conocimiento de Cristo Jesús, y para que el hombre “se haga partícipe de los bienes divinos, que superan totalmente la inteligencia humana” (cfr. DV 6).
  15. 15 Las religiones fundadas por hom-bres son el intento del

    hombre para llegar a Dios. En las religiones bíblicas, como el judaísmo y el cristianismo el proceso es a la inversa porque es Dios quien toma la iniciativa de salir al encuentro del hombre para conversar con él. “En los libros Sagrados el Padre que está en el cielo sale amorosamente al encuentro de sus hijos para conversar con ellos” (cfr DV 21). Dios se revela 1.  Por las obras que realiza en la historia de la salvación. Su aparición es operativa, iniciando con la creación. 2.  Dios fue hablando de muchos modos para explicar el misterio que encierran sus acciones y sus palabras, quedando todo esto consignado por escrito en los libros de la Biblia. .
  16. 16 La Biblia 1.  No es un mensaje del pasado,

    sino que es una palabra viva y eficaz (Hb 4,12). 2.  Su mensaje sigue siendo válido. 3.  La Palabra de Dios trasciende los tiempos. Es Palabra de vida eterna, lleva en sí la eternidad, lo que vale para siempre. Al llevar en nosotros la Palabra de Dios, llevamos por tanto en nosotros la vida eterna (cfr Benedicto XVI, Catequesis 07 Nov 2007). 4.  Es el alimento para la vida, para la oración y para el camino diario 5.  Unifica la comunidad en unidad de pensamiento, inspira a una renovación constante y creatividad apostólica. .
  17. 17 II. 1 LA REVELACIÓN Por amor Dios toma la

    iniciativa del diálogo. Habla en lugares y momentos concretos. Habla en la historia, con palabras y acciones. Y habla para salvarnos. De ahí que llamamos la Historia de la Salvación al conjunto de intervenciones de Dios en la vida de los humanos. Dios nos manifiesta cómo es Él, cómo somos nosotros y cuál es su plan para toda la humanidad. Es lo que llamamos Revelación. Y la realiza valiéndose de diversos mediadores, muchos de ellos humanos, en un proce-so lento y gradual, con acciones y palabras que se explican y complementan mutuamente. La Biblia, es el conjunto de libros que relatan los incidentes de esta Historia y el progreso de la manifestación de Dios a los hombres. Está dividida en dos grandes bloques: Antiguo Testamento y Nuevo Testamento; cada uno con sus características propias .
  18. 18 Algunas características de la Revelación (Dei Verbum, 2) (Padre

    Pedro Jaramillo) 1.  Es libre (quiso Dios/le pareció bien…) 2.  Antes que doctrinal, es personal (revelarse a sí mismo/dar a conocer el misterio de su voluntad) 3.  Tiene una dimensión de amistad y de amor (habla a los hombres como amigos-con verdadero amor) 4.  Establece comunión y cercanía 5.  Se realiza no sólo con palabras, sino también con hechos (la historia) 6.  Es una revelación “progresiva” que tiene en Cristo su “culmen y plenitud” .
  19. 19 II. 2 EL INICIO DE LA REVELACIÓN La Biblia,

    en el Antiguo Testamento, muestra cómo Dios se manifestó al hombre desde sus orígenes. Su finalidad fue preparar la venida de Jesucristo, Salvador de toda la humanidad. Esta preparación Dios la llevó a cabo de muchas maneras junto con su pueblo elegido. Así, personas, alian-zas, profecías, nacimientos o muertes, forman parte de una revela-ción que se realiza poco a poco. Dios se va expresando de una manera muy pedagógica para que aún el más simple pueda comprender. Sus libros conservan un valor permanente por ser inspirados. Sus enseñanzas no pueden ser revocadas aunque con-tengan elementos imperfectos y pasajeros, porque son verdadera palabra de Dios (CEC 121 y 122). .
  20. 20 Etapas de la revelación 1.  Revelación natural o cósmica:

    Se expresa a través de la naturaleza. Se refiere al acto creativo de Dios, que permite ya un conocimiento de sí como de un Dios que ama. Lo creado se convierte en el escenario en el que el hombre bíblico ve cómo Dios sale por primera vez del silencio de su misterio. 2.  Revelación histórica: Se refiere a todo lo que constituye la historia de Israel: la llamada de Abrahán con la promesa de una tierra y de un pueblo, la esclavitud en Egipto, la alianza, todo lo que ocurre se convierten en “palabras” con las que comprende quién es Dios y qué lo une a Él. 3.  Revelación profética: A través de la mediación personal de algunos hombres llamados a expresar las palabras mismas de Yahvé; escuchar o rechazar su palabra coincide con escuchar o rechazar a Dios. Recorre las grandes etapas de la historia de Israel, pero la hace más profunda y espiritual para que no se quede como una relación puramente formal con Dios. 4.  Revelación crística: La revelación de la palabra se hace ella misma «carne» y el alfabeto de Dios toma cuerpo en el lenguaje de Jesús de Nazareth. Esta revelación debe considerarse «definitiva» y «completa», ya que en Jesús, Dios nos dice todo lo que, en su misterio de amor, quería comunicar a la humanidad (DV, 4) .
  21. 21 II. 3 La Revelación de Dios en el Nuevo

    Testamento ¿Qué lugar ocupa Jesucristo en la revelación de Dios a los hombres? Jesús es la palabra de Dios hecha carne (Jn 1,14). Él vino a dar plenitud y cumplimiento y hacer más comprensible cuanto había sido revelado en el Antiguo Testamento. Dios no dice muchas cosas. Dios dice sólo una Palabra: su Verbo único, en quién Él dice toda su plenitud (CEC 102). El Nuevo Testamento es, pues, «la plenitud de los tiempos» (Gál 4,4; Lc 16,16). Da cumplimiento a las esperanzas sembradas durante todo el Antiguo. Y así constituye la nueva y definitiva alianza que nunca cesará (CEC 124). Por eso, no hay que esperar ya ninguna otra revelación de Dios por supuestos nuevos y falsos testigos, hasta la gloriosa manifestación del mismo Jesucristo al final de los tiempos (1 Tim 6,14; Tit 2,13). .
  22. 22 III. Los protagonistas de la Biblia. Para poder desentrañar

    el mensaje profundo de la Biblia, conviene fijarse en los dos protagonistas que intervienen: Dios y el hombre. 1.  Dios crea al hombre, lo rescata después de la caída, le promete la salvación y lo salva con hechos concretos. 2.  El hombre responde con voluble docilidad a los planes de Dios, así se hace participante de su propia salvación y en este sentido también protagonista La Biblia no son sólo hechos de Dios relatados por la pluma del hombre. Hombre y Dios van tejiendo una historia común. La Biblia es la historia que nos presenta las relaciones de Dios con los hombres. Por eso, es tan cercana y útil para nuestra vida actual .
  23. 23 III. 1 El autor de la Biblia . DIOS

    HOMBRE Autor principal Autor secundario Palabra de Dios porque de Él viene Palabra hombre surge de inteligencia y mano humana Corazón Instrumento Palabra de Dios Lenguaje y sentir humano Dice las cosas de Dios Con palabras de los hombres
  24. 24 Las verdades reveladas por Dios, que se contienen y

    manifiestan en la Sagrada Escritura, se consignaron por inspiración del Espíritu Santo. Pero en la redacción de los libros sagrados, Dios eligió a hombres, que utilizó usando sus propias facultades y medios, de forma que obrando Él en ellos y por ellos, escribieron, como verdaderos autores, todo y sólo lo que Él quería. (Cf. DV 11) Para darse a entender a los hombres, Dios se revela hablando en palabras humanas, en lenguas humanas y en historias humanas (CEC n. 101). A pesar de la diversidad de los autores, estilos, épocas y contenidos, la Biblia es UN solo libro. Porque UNO es el Espíritu que la ha inspirado y UNA es la palabra de Dios que se expresa en todas sus partes. Por eso, no se puede leer un texto aislándolo del resto, como hacen algunas sectas .
  25. 25 III. 2 Cómo se fue componiendo la Biblia Los

    acontecimientos que el Pueblo de Dios iba viviendo desde sus orígenes se conservaban y transmitían de viva voz por el mismo pueblo. Se fueron completando con más interpretaciones con el correr del tiempo, para descubrir su verdadero sentido. Esta interpretación se hizo siempre a la luz de la fe. Al principio, se ponían ocasionalmente por escrito. Pasado el tiempo, se fueron recopilando los diversos escritos, las tradiciones orales y los otros documentos existentes, formando así una herencia común redactada para todo el pueblo. Esta redac-ción se convirtió finalmente en el libro definitivo que ahora conocemos. Hay escritos, como las cartas de San Pablo que no dependen de una transmisión oral previa. .
  26. 26 Los textos no quieren presentar reportajes en directo, ni

    narraciones históricas o científicas. Son reflexiones de la fe sobre las grandes cuestiones del hombre o sobre los problemas que golpean a la vida de la comunidad en un determinado momento. Estas reflexiones hacen avanzar la revelación a través de todo el Antiguo Testamento, hasta llegar a la plenitud en el Nuevo Testamento. Pero el misterio de todo este proceso está en que siempre actúa la asistencia del Espíritu Santo. Por eso, el libro es fruto de la acción humana y de la acción de Dios. .
  27. 27 III. 3 Fechas de composición •  Antiguo Testamento: se

    escribe durante el largo período que va desde el reinado de Salomón, en el siglo X, hasta un siglo antes de Cristo. •  Nuevo Testamento: se escribe a partir de la tercera década de la muerte de Cristo, hasta la muerte del último Apóstol, en tiempos de la primera generación de cristianos, durante la segunda mitad del siglo I. .
  28. 28 III. 4 Lenguas de la Biblia Los libros de

    la Biblia fueron escritos en lenguas usadas en su época, que corresponden a una cultura distinta a la nuestra. Nuestro modo de expresar los conceptos es distinto del que se usaba en aquellos idiomas. Nuestra mentalidad y forma de ver el mundo es distinta. Por ello, cuando abrimos un libro de la Biblia, debemos tomar en cuenta las diferencias de lenguaje y de pensamiento para poder comprender mejor lo que los autores y Dios querían decir (cfr DV 12,1) .
  29. 29 Lenguas originales en las que se escribieron los libros

    de la Biblia . HEBREO ARAMEO GRIEGO 39 libros del AT Tobías, Judit, Nuevo Testamento Algunos pasajes Esdras, Daniel, 1 y 2 de Macabeos, Baruc, Sabiduría, Eclesiástico Evangelio San Mateo Ester 10, 4-15 Daniel 3, 24-90; 13 y 14
  30. 30 IV. Dios nos sigue hablando hoy Lo hace básicamente

    de dos modos: 1.  Con las palabras Dios se revela con palabras que ya están escritas en la Biblia, que contiene la Palabra viva de Dios para que siga resonando a lo largo de los siglos (Hb 4,12-13). A través de esta palabra Dios habla sin interrupción con la Iglesia. De forma que, cuando en la Iglesia se lee la Sagrada Escritura, es Dios mismo quien nos habla, e “ignorar la Escritura es ignorar a Cristo . ”.
  31. 31 2. En los acontecimientos Dios en el Antiguo Testamento

    no sólo anunció a los israelitas su proyecto de liberarlos de la esclavitud egipcia (Ex. 3), sino que también de hecho los liberó y sacó de Egipto (Ex. 12-15). Y, en el Nuevo Testamento, Jesús multiplica los panes y luego se nos revela como el Pan de Vida explicando así el signo que había realizado (Jn. 6). Declara también que Él es la resurrección y la vida, y de hecho resucita a Lázaro (Jn. 11). De esta forma captamos mejor que Dios se revela a través de obras y palabras íntimamente ligadas .
  32. 32 V. Diversas actitudes ante la Palabra de Dios Cuando

    dirigimos la palabra a otra persona, esperamos que nos preste atención, nos escuche y nos responda. Así sucede con Dios que nos habla. Espera nuestra respuesta de fe que abarca la totalidad de nuestras dimensiones y aspectos personales y comunitarios. La Palabra de Dios no nos puede dejar neutrales e indiferentes: la aceptamos o la rechazamos. En la parábola del sembrador (Lc 8,4-8). Cristo mismo ilustra las diversas posturas ante la palabra de Dios: • Escuchar la Palabra de Dios, pero no cumplir lo que allí se nos pide, como el hijo que dice "sí" a su padre, pero luego no cumple con su palabra (Mt. 21, 28-32). • Escuchar la Palabra y ponerla en práctica, como el hombre que edifica sobre buenos cimientos (Lc. 6, 47-49). • Escucha y difunde la Palabra del Señor como lo realizaron los tesalonicenses con su ejemplo de acogida de esa palabra (1Tes. 1, 6-10; 2,13), o como lo hicieron los apóstoles quienes con gran libertad y valentía predicaron la Palabra del Señor (Hch. 4, 18-20. 29-31). .
  33. 33 Resumen A través de la Sagrada Escritura, escuchamos a

    Dios porque es su Palabra, Cristo mismo es la Palabra (cf. Jn 1, 1-2). Dios ha hecho la Sagrada Escritura. Ha sido inspirada por Él usando al hombre como instrumento y autor secundario de esta, reflejando el carácter humano y el estilo del autor. Dios nos revela su plan de salvación, a través de diversos acontecimientos, Él va manifestando estos hechos que se relatan en la Biblia, en el Antiguo y Nuevo Testamento. En el Nuevo Testamento, la revelación hecha “carne”, Cristo, da cumplimiento a las esperanzas sembradas durante todo el Antiguo Testamento. Los dos Testamentos son verdadera Palabra de Dios . .
  34. 34 Para recordar: •  “A Dios hablamos cuando oramos, a

    Dios escuchamos cuando leemos sus palabras” (San Ambrosio, cfr PL 16,50) • Dios se revela primeramente por las obras que realiza en la historia de la salvación. • El conjunto de estos acontecimientos está en los libros que forman la Biblia. • Llamamos Historia de la Salvación al conjunto de intervenciones de Dios en la vida de los humanos. • La Palabra de Dios es algo vivo y cercano, que nos sigue interpelando a cada uno de nosotros. • Dios al hablarnos, espera nuestra respuesta de fe, aceptándolo o rechazándolo. .
  35. 35 Autoevaluación: 1. ¿Puede Dios comunicarse realmente con el hombre? 2. ¿Es

    necesaria y confiable esa comunicación? 3. ¿Qué medios utilizó Dios para comunicarse con el hombre? 4. ¿Por qué es importante la Biblia para nuestra vida? 5. ¿Qué enseñanza nos deja el modo como Dios se fue revelando a través de la historia 6. ¿Qué podemos hacer para no sólo escuchar la Palabra de Dios, sino también para ponerla en práctica y difundirla entre nuestros hermanos? 7,¿Quién es el autor de la Biblia? 8.¿Cómo se compusieron los libros de la Biblia? 9.¿Cuáles son las lenguas originales de la Biblia? 10¿Qué debemos tener en cuenta para comprender los libros de la Biblia .
  36. 36 “Debemos asegurarnos de que en las actividades habituales de

    todas las comunidades cristianas, en las parroquias, en las asociaciones y en los movimientos, haya una preocupación real por el encuentro personal con Cristo que se comunica con nosotros en su Palabra, porque, como enseña San Jerónimo, 'el desconocimiento de las Escrituras es desconocimiento de Cristo’”. La misión de los “servidores de la Palabra”, es decir, obispos, sacerdotes, religiosos y laicos, es “promover y facilitar este encuentro, que despierta la fe y transforma la vida; por eso rezo, en nombre de toda la Iglesia, para que cumpláis vuestro mandato: hacer que 'la palabra del Señor siga propagándose y adquiriendo gloria'' hasta el día de Jesucristo'”. Papa Francisco